Ha sido una lucha de nervios, en la que a pesar de la ausencia de secuencias tácticas, hubo enorme tensión. Anand demostró, una vez más, que es un jugador más completo que Topalov, aunque no nos agradó del todo su innovación 15...h5. Produce una estructura desafortunada en el flanco rey, y compromete permanentemente a las negras a cuidar su peón h5 y, posteriormente en el final, a evitar una invasión por su retaguardia. Si Topalov no dejaba esfumarse su superioridad, el negro hubiera sido condenado a una larga y delicada defensa. Pero Vishy fue indultado de ello. Al fin de cuentas, el campeón y su retador son personas reales, jugadores humanos, no máquinas; de ahí que tengan inexactitudes. La brecha en el match sigue siendo mínima: Anand 3, Topalov 2.